Santiago Cafiero reflota la teoría de la relatividad de Einsten ¡Eran científicos al final!

Soy abogada y tengo muy en claro el harto famoso “todo es relativo” (aclaración: en el mundo jurídico sostenemos que “los derechos son relativos”). Ahora bien, lo que no pude aprender ni anticipar en mi etapa estudiantil era que esa regla le iba a permitir al gobierno K, muchos años después, ser aplicada para jugar a Judas y fregotearse las manos ante la violencia desplegada por sectores gremialistas afines en contra de un grupo de manifestantes que protestaban por el escándalo de la vacunación VIP.

Pero voy un poco más atrás para explicar la cuestión de la relatividad porque, de lo contrario, no es posible elucidar cómo concluyo que Santiago “el príncipe” Cafiero, y el resto del club del clan, son…”científicos”!!!!

Todos hemos oído hablar de Albert Einstein y su “teoría de la relatividad”, que no es fácil de explicar, aunque trataré de simplificarla para desorientados de la física como somos la gran mayoría de los miembros de la sociedad. Einstein propuso en 1905, en un artículo aparecido en la revista Annalen der Physik, la mencionada teoría con la que trató de describir la física del movimiento dentro de un contexto donde interactúan espacio-tiempo plano.

Para hacerla más simple aún, con esta teoría el gran físico alemán pretendió demostrar que la ubicación de los acontecimientos materiales y objetivos, ya sea en el tiempo como el en espacio, son relativos al observador. Y mire Ud. si serán relativos los sucesos que Cafierito, volviendo al infortunio acontecido en las puertas de la quinta presidencial de Olivos, sostuvo —ligero de ideas, como es su hábito— que: “Evidentemente hubo un enfrentamiento entre simpatizantes que habían ido a la casa del Presidente a apoyar al Presidente y eso fue lo que sucedió…Y habían colgado banderas. Hasta donde vi, habían llegado antes ellos”.

Luego agregó, rudimentario y básico, tal como suele ser en sus manifestaciones “espontáneas” el Jefe de Gabinete de Alberto Fernández: “Está mal todo tipo de violencia, sí, claramente, y no la justifico para nada, pero eso hay que ponerlo en contexto. No estuve en el lugar, no sé qué sucedió, vi imágenes y creo ustedes también”. ¿Se va entendiendo el punto? Santiaguito, el “príncipe científico”, tan parecido en su inmoralidad al descripto por Maquiavelo en su obra póstuma “El Príncipe», sobre todo si consideramos sus decisiones y comportamientos que no obedecen necesariamente a los preceptos morales sino a las leyes del poder, relativizó la gravedad de los hechos.

Ante los ojos de observador de Cafiero (¿?) se presentaron tiempo-espacio-plano interaccionando conjuntamente con episodios fácticos; y él no hizo más que aplicar aquella teoría de Einstein, restándole importancia al hecho de que varias personas fueron salvajemente agredidas por los sindicalistas de turno y a su disposición.

¡Claro que eran un gobierno de científicos! ¿Cómo pudimos desconfiar de eso? De otro modo, Ud. querido vecino o yo, también estaríamos en condiciones cognoscitivas de acudir a aplicar semejante teoría a la realidad triste, corrupta y cruel que nos atraviesa como sociedad; sin embargo, todavía no lo logramos por no pertenecer a la comunidad científica K y alinearnos a sus doctrinas nefastas.

Por: Virginia Canal

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.