La Revolución francesa y la infame casta política argentina

Por Fernando Shina

El 14 de julio es un día patrio en Francia; se festeja algo parecido al día la República. La célebre Revolución francesa (14 de julio de 1789), simbolizada por la toma de la Bastilla, expresa el levantamiento de las clases medias y bajas en contra de las monarquías absolutas y opresoras imperantes en aquella Europa. En nuestro país, que aún en el Siglo XXI sigue gobernado por una especie de monarquía que, sin ser absoluta, es infame, vulgar, analfabeta y decadente (se llama PERONISMO) también hay festejos.

Es el cumpleaños de la Señora Fabiola, pareja del Presidente Fernández y, por lo tanto, Primera Dama de la República Argentina. El 14 de julio de 2020, un despreciable grupo de peronistas repugnantes, encabezados por el citado Fernández, festejaba, en la quinta presidencial de Olivos, el cumpleaños de Doña Fabiola. Es oportuno recordar, sobretodo a los familiares y amigos de las personas que murieron ese 14 de julio de 2020, que ellos no pudieron despedir a su padre o a su abuelo o a su amigo porque estaba vigente un Decreto que prohibía los encuentros sociales entre personas que no fueran esenciales para el funcionamiento del Estado.

Es decir: todos los que no pertenecían a la inmunda casta política argentina no podían reunirse ni siquiera para enterrar a sus viejos. Sin embargo, no me proponía ser lúgubre o trágico. Por el contrario, quiero puntualizar que este grupo de peronistas, con la excusa del cumpleaños de la Sra. Fabiola, tenía muchos motivos para festejar.

Veamos algunos.

1) En pocos meses más llegarían al país las primeras vacunas que ellos mismos (los peronistas miserables) les robarían a las personas más viejas y enfermas del país. Abundan los ejemplos de peronistas inmorales que se AFANARON las vacunas que GARPAMOS con nuestros impuestos; a saber: Dualdhe y su horrible familia; Verbisky y otros montoneros asesinos; los jóvenes e indignos ministros y su plantel de secretarias; la pendejada militante de La Campora, etc, etc, etc.
2) También festejaban que muchos peronistas corruptos, como Amado Boudou y otros, pronto saldrían de la cárcel y estarían listos para ser votados nuevamente por millones de argentinos.
3) Además, y esto es muy importante, los festejantes de Fabiola estaban felices porque la oposición, liderada por el cobarde y cínico Horacio Rodríguez Larreta, no hacía otra cosa que sacarse estúpidas y complacientes fotos con el jefe del genocidio peronista que ya estaba en marcha.
4) También celebraban que Lilita Carrio, que durante años nos enfermó la cabeza prometiendo que le iba a poner el cuerpo a la República, se lo pondría a su nueva colección ropa y a luchar por la designación de Rafecas como Procurador General de la Nación. ¡Qué charlatana descarada!
5) Finalmente, ¿no merecía ese reducido grupo de peronistas impúdicos, un magnífico festejo por la traición que María Eugenia Vidal estaba a punto de concretar en contra de millones de bonaerenses?¡No nos engañemos! Ese 14 de julio de 2020 había muchas más personas en la fiesta de la maldita casta política argentina.

Ojalá que muy pronto los oprimidos de este país volvamos a tomar la Bastilla para echar a patadas a esta manada de delincuentes.

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