Mauricio Macri juntó a la mesa chica para endurecer al PRO frente al acuerdo con el FMI

En su casa de Acasusso, Mauricio Macri recibió ayer a Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich, Diego Santilli, María Eugenia Vidal y Cristian Ritondo, entre otros. El expresidente volvió a ocupar su centralidad y quiere endurecer la postura del PRO frente al acuerdo con el FMI.

Al término de la agitada y polémica Asamblea Legislativa de ayer, Mauricio Macri recibió a la “mesa chica” del PRO para analizar los pasos a seguir en el Congreso frente al tratamiento del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. La idea del expresidente es no anticipar el voto positivo a un entendimiento cuya “letra chica aún se desconoce y que, en primera instancia no parece solucionar los problemas fiscales y económicos, sino más bien agravarlos”, según reveló a MDZ un vocero del encuentro.

La reunión se realizó en la casa de Macri con la presencia de las figuras más gravitantes de ese partido. “La idea fue de Mauricio para emprolijar nuestra postura y ordenar la relación de fuerzas dentro de Juntos por el Cambio”, agregó otro dirigente invitado. Fueron de la partida Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich, Diego Santilli, Cristian Ritondo, María Eugenia Vidal, Humberto Schiavone, Federico Angelini, Álvaro González, Gerardo Milman y Omar De Marchi.

También fueron invitados los economistas más influyentes de este espacio político: Luciano Laspina, Hernán Lacunza y Guido Sandleris. Se escuchó el análisis del trío de especialistas y llegaron a la conclusión que no se puede “votar el acuerdo en base a lo que ha trascendido hasta ahora”. Ahí apuntaron contra la actitud que han tomado los radicales y la Coalición Cívica de facilitarle los votos al oficialismo cuando aún no tienen resuelta su interna.

“Ellos si quieren tienen los votos, lo demostraron cuando votaron el aumento de bienes personales, entonces no podemos nosotros ser funcionales para salvarle las papas en medio de la pelea con Máximo Kirchner”, comentó uno de los presentes. Como dato de color comentaron las fuentes que Macri se mostró muy hospitalario, pero con ganas de recuperar su centralidad política. Incluso, agregan que fue el fundador del partido quien impulsó que la bancada se retirara del recinto cuando el presidente Alberto Fernández comenzó a atacarlo.

Obviamente no cayó muy bien la actitud de los bloques de la UCR y la Coalición Cívica de quedarse en el recinto bajo el argumento que las críticas del jefe de Estado “no justificaban una medida tan dura como dejarlo hablando solo”. Igualmente, las opiniones estaban divididas. Algunos dirigentes amarillos consideran que fue un error de coordinación no haber tenido una posición común. “Dejamos otra vez en evidencia las diferencias internas frente al oficialismo y a la opinión pública”, comentó un diputado que hasta último momento no sabía si abandonar la Asamblea.

“Habíamos acordado que, ante la primera agresión de Alberto, nos íbamos todos, pero después no cumplieron”, revela otro legislador. Sin embargo, en el ala dura del PRO lo veían como un gesto político contundente para demostrar que “somos los que realmente estamos en la vereda de enfrente del kirchnerismo”. Y esa movida la quieren complementar con mayor dureza frente al acuerdo con el FMI. La gran incógnita es cómo reaccionarán los radicales y los diputados de Elisa Carrió.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.