Sentencia justa para una sociedad cobarde

Por Fernando Shina

Si la ley permite la reparación económica de un delito para evitar su condena, es absolutamente correcto que estos peronistas repugnantes y sinvergüenzas hayan utilizado en su provecho esa opción. También es justo que el juez la haya homologado y extinguido la acción penal. La ley es un postulado general que obliga y beneficia a todos por igual. Esa igualdad, afortunadamente, incluye a a los peronistas repugnantes que delinquen. No hay una ley penal que sea más grave para unos individuos y mas benévola para otros.

Distinto es el caso de la sancion social o política que sí merecían estos dos peronistas roñosos e inmorales. En su momento, debimos salir a la calle y allí permanecer hasta desalojar del poder a este gobierno genocida. Sin embargo, no está de más recordar que eso no ocurrió, entre otras cosas, porque en esos días el sinvergüenza de Larreta estaba todo el dia sacándose fotitos pegado al inmundo Presidente Fernández; y la charlatana de Lilita Carrio sólo movía su lengua viperina para pedir el nombramiento de Rafecas (el juez que asesinó la cusa Nisman para que nunca se supiera quién asesinó al fiscal); y María Eugenia Vidal estaba ocupadísima buscando un regio departamento en Recoleta para mudarse del conurbano bonaerense que cínicamente veneraba.

Por su parte, Negri, y tantos otros, no dejaban de ir a la tele a decir imbecilidades teñidas de elocuencia insincera.No nos engañemos, ni nos dejemos engañar: la oposición pasó los peores momentos de la cuarentena sosteniendo al asqueroso gobierno genocida de los Fernández. No le echemos la culpa al juez por no condenar el delito más grave de todo este asunto: nuestra cobardía.

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