Actualidad del conflicto Rusia-Ucrania: soldados ucranianos recuperan la Isla de las Serpientes

Por Nacho Montes de Oca*

La retirada rusa de la Isla de las Serpientes representa la derrota mas dura para Putin desde el fracaso en el avance sobre Kiev y el hundimiento del crucero Moskva. Pero es consecuencia de varios factores y representan un giro estratégico en el curso de la guerra. Lo primero es aclarar que no fue un «gesto de buena voluntad» como afirma Rusia. La isla es una posición estratégica para controlar la salida desde Odesa y por lo tanto del último puerto ucraniano De no serlo, no hubiesen lanzado un ataque sobre ella el primer día de la guerra.

A días de tomar Severodonetsk, se supone que una potencia que se proclama en curso a una victoria no ofrece gestos negociadores salvo que pretenda contradecir su triunfalismo Y menos aun seguiría destruyendo la estructura agrícola ucraniana si le preocupara la hambruna global. La realidad es que la isla es un objetivo militar de inmenso valor estratégico y simbólico. Su posesión le permitía a Rusia cerrar el cielo al adversario y el paso a los buques ucranianos y al de los buques que buscaran abastecer a Ucrania. Pero eso merece un poco mas de análisis.

Rusia estaba perdiendo gran cantidad de equipo militar por sostener su presencia en la isla y hasta ayer, recibía un intenso bombardeo de la artillería desde la costa por parte de Ucrania. Era vulnerable y de allí que debiera reconocer su derrota al no poder abastecerla. Desde el hundimiento del Moskva y la pérdida de su capacidad antiaérea la flota rusa dependía de esa posición para amenazar el tráfico aérea en un radio que llegaba a la costa ucraniana Y no puede reemplazar al crucero, porque el Bósforo sigue cerrado a los buques militares rusos.

Sucede que Turquía volvió al redil de la OTAN luego de acordar con Suecia y Finlandia el fin del apoyo al PPK kurdo y con eso se acabaron los flirteos entre Erdogán y Putin. Rusia queda acorralada en el Mar Negro y debe cuidar sus recursos navales en la zona. Por otra parte, Turquía atraviesa una profunda crisis de inflación y deuda, por lo que entendió que es mejor aspirar a los créditos europeos y el paso de buques mercantes desde Ucrania que especular con el paso de trigo robado por los rusos. Y eso modificó al panorama de la zona.

Hubo otro factor que modificó la situación y fue la mejora de la capacidad de Ucrania para realizar ataques navales. El primero fue el 6 de mayo, cuando aviones SU27 ucranianos bombardearon la isla y causaron graves daños a la ocupación rusa. El 21 de junio Ucrania utilizó los misiles Harpoon enviados por EEUU para hundir al buque Vasily Bekh que pretendía abastecer a la isla y reflotar una lancha hundida en su muelle. Fue el segundo aviso que recibió Rusia.

El 20 de junio Ucrania volvió a usar misiles para destruir tres plataformas petroleras que además servían de puestos de radar y observación. Hace una semana, Rusia notó que la isla era cada vez mas vulnerable. No fue un gesto de buena voluntad, sino de realismo militar. Y desde la llegada de la nueva artillería con proyectiles de precisión, la guarnición de la isla estaba siendo machacada No fue menor la inteligencia provista por Occidente que permitió encontrar huecos en las defensas electrónicas y tener datos precisos para apuntar los cañones.

Es decir que, pese a la propaganda del Kremlin, Rusia fue obligada a retirarse de un objetivo muy valioso para el control de la zona y a admitir que sus equipos militares son vulnerables también en el mar, pero para Ucrania no todo es tan positivo. De intentar asentarse en la Isla, quedará igual de expuesta a los ataques navales y aéreos de Rusia y la isla es diminuta para establecer una defensa eficiente. El negarle la presencia a sus adversarios en ella, pareciera se la única ganancia posible.

Por otra parte tener la isla no reanuda el tráfico marítimo. Rusia destruyó su fuerza de dragaminas y deber encontrar el modo de quitar los explosivos puestos frente al puerto de Odesa Quizás los buques occidentales puedan, pero deben exponerse al riesgo de un ataque ruso. Porque además Rusia desplegó submarinos en la zona que siguen siendo una amenaza para la navegación y por ahora la victoria que logró sobre Putin en la Isla no representa una victoria en el plano naval. Tiene valor estratégico y moral, pero hasta un punto razonable.

En donde impacta también es en la perspectiva de un avance ruso sobre el la costa ucraniana. Rusia admite con su retiro que no domina el Mar Negro y que su flota no controla totalmente el frente naval Si pretende soñar con Odesa, tendrá pesadillas con Harpoons. Para que la derrota rusa en Isla de las Serpientes sea total, Occidente necesita reforzar a Ucrania en el Mar Negro para garantizar que pueda sacar su producción y para eso necesita el permiso turco Ese es el aspecto final del análisis.

El retiro ruso abre la posibilidad de sacar la producción ucraniana y preparar la tierra disponible para la cosecha de julio. No se trata solamente de alimentos para el mundo sino de reiniciar la maquinaria agrícola que financia a Kiev No es solo una isla, es un hito. Para capitalizar la derrota rusa, Occidente debe romper el jaque a los puertos ucranianos. Los misiles echaron a los rusos, ahora debe resolver como sacar el grano ucraniano Para eso hace falta la presencia directa de buques que lo garanticen Si no, será una victoria moral.

PS: Sugiero revisar la concentración de tropas rusas en el sur de Ucrania y los pequeños avances ucranianos en esa zona. La guerra no pasa solo por Severodonetsk Estos es ajedrez, no una lucha en el barro Y nada es lo que dicen

*Nacho Montes de Oca es escritor y periodista especializado en relaciones internacionales
Twitter: @nachomdeo

http://nachomdeo.com/

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