El entramado detrás de la ‘operación espionaje’ urdida por los K que cayó esta semana

Por Nacho Montes de Oca*

Vamos a deshilachar la “operación espionaje” contra un grupo de familiares del ARA San Juan con una trama que incluye al “experto” Garbarz, magistrados, fiscales y abogados militantes, un juez subrogante reprobado y periodistas amigos. Resumen desopilante y triste a la vez.

La causa comienza con la denuncia de Luis Tagliapietra, padre de uno de los tripulantes. Tagliapietra mostró siempre una decidida actitud militante: relativizó la importancia de los arreglos del submarino en el kirchnerismo y se concentró en lo sucedido durante el macrismo. Tagliapietra estuvo preso por estafa y se recibió de abogado en la cárcel. Tras la tragedia, se presentó como letrado de su familia y de otras siete. Hoy está imputado por la juez Marta Yáñez por falsificar las firmas que le dan la representación. Y por fajar a su esposa, además.

Y allí es donde entra la prensa militante. Aunque Tagliapietra no representa a todos los familiares de los fallecidos del ARA San Juan, en todo momento lo presentan jodidamente como el líder de la mayoría y a sus dichos y denuncias como el consenso de todos los deudos. La abogada de Tagliapietra es Verónica Carreras, la docente de la Universidad de Morón que presenta denuncias contra dirigentes del macrismo desde hace años. Por ejemplo en 2021 contra Stanley, Larreta y Bullrich por “sedición” por ir contra el DN 241 que cerraba las escuelas.

Es entonces que aparece Ariel Garbarz, el “hacker K”. Necesitaban un indicio para armar la causa y el servicio fue provisto por este personaje, célebre por su pericia en el caso Maldonado en el que reveló datos galácticos ultra dimensionales que probaban el secuestro del artesano. Garbarz además dirige una red que genera tendencias con el uso de hashtags y consignas a favor del kirchnerismo, siempre en coordinación con deseos oficialistas o con programas del canal de stand up político Cartoon5Néstor, conocido como C5N en otros ámbitos. La prensa oficialista – y la de Corea del Centro– comenzó a hablar de una “Una pericia de la UTN que confirma el espionaje a los familiares”. Pero al revisar mejor se descubre que en realidad solo era otra aventura de Garbarz que mezcla delirios y problemitas arriba del cuello.

El 9 de agosto de 2018 la Comisión Bicameral que investiga las causas del naufragio del ARA San Juan citó al rector de la UTN y a Garbarz para que cuenten todo lo que sabían sobre el espionaje. El resultado fue una comedia tragicómica y una desmentida feroz a Garbarz. En su testimonio, el rector Guillermo Oliveto se apuró a aclarar que la UTN no había hecho ningún trabajo sobre ningún teléfono de ningún familiar de los tripulantes del ARA San Juan. Es decir, que la supuesta pericia era apenas una opinión personal del profesor Ariel Garbarz.

Luego vino la explicación de Garbarz. Primero confesó que no era una pericia sino un “trabajo práctico” a partir de dos números y que nunca recibió teléfono alguno para hacer su tarea. Que uno de los números dio negativo en el examen de espionaje y luego veremos porqué. Según explicó el “experto”, con su software especial, llamó a uno de los números y con eso le bastó para saber que estaban intervenidos por un equipo muy poderoso que solo tienen centrales de inteligencia nacionales de países que empiezan con “A” y terminan con “rgentina”

Para no profundizar en más detalles explicó que esos equipos eran tan poderosos que “llenaron de virus” a los servidores de la UTN. Las ladillas informáticas le dificultaron la tarea de conseguir las pruebas para probar que Darth Macri estaba detrás. Pero eso no es todo. Momentos después, estaba describiendo un ataque con misiles y/o torpedos contra el submarino que descubrió a partir de medir la duración de grabaciones de sonares. Cuando la diputada Nilda Garré se entusiasmó con la idea de acusar a Gran Bretaña, Garbarzo reculó.

Quedaba claro que se necesitaba acusar a la oposición y que por más que la diputada y ex ministro de defensa se interesara en meter la idea del hundimiento por parte del imperialismo, el exceso de pavadas podía arruinar toda la “pericia” al inundarla de subjetividades churreras. Entonces tuvo sentido que haya usado el número de Tagliapietra y el otro teléfono de un familiar que partía de la denuncia de un hundimiento en un ataque y Garbarz sabe que su militancia tiene un límite de eficacia cuando se hace fantasía en los pantalones. Otra vez, reculó.

La intervención de Garbarz previamente bajada de precio por el rector de la UTN sigue y refleja toda su militancia e intencionalidad, que no son problema salvo porque su trabajo fue el inicio de una causa que involucra a la principal figura de la oposición. Es Maxwell Smartphone. Tenemos un denunciante, una abogada y un “hacker” hechos con la misma materia. Pero hacía falta un ambiente igual de militante para que la denuncia, que venía un poco floja, fuese aceptada. Trataron en dos juzgados y se las rechazaron. Hasta que encontraron al fiscal Adler.

El fiscal federal de Cámara Daniel Adler es el mismo que encabezó la ofensiva contra el juez Federico Hooft, que por más de una década tuvo que tolerar acusaciones de su parte y de otro fiscal, Claudio Kishimoto, en una causa que finalmente fue desestimada por carecer de sustento. El kirchnerismo quería el puesto de Hooft y por años trató de doblegarlo con acusaciones falsas sobre delitos de lesa humanidad. El ariete dentro de la fiscalía fue Adler, secundado luego en el jury por un magistrado recién nombrado por el gobierno llamado Martin Bava.

Adler fue parte del intento para sacar de su cargo al fiscal José María Campagnoli por avanzar en su investigación sobre Lázaro Báez. Como en el caso Hooft, las acusaciones demostraron ser falsas, sin sustento judicial alguno y movidas por la militancia. No pudieron. Por eso Carreras usó la denuncia de Garbarz para presentarse ante Adler y luego Ramos Padilla aceptó los elementos que le mostraron, para entonces dejar el trámite en manos de Bava al serle encomendada una tarea más importante como era la de ser juez electoral bonaerense.

Ramos Padilla es el mismo que intervino en la causa D´Alessio por supuesto espionaje – otra vez el mismo tema – y que terminó en un papelón al fracasar en su intento por imputar al periodista Daniel Santoro en una presunta red de extorsiones y espías en camiseta. Como la denuncia de Garbarz se caía, apareció la jefe de la AFI, Cristina Caamaño. De “casualidad” en un procedimiento ordenado por Ramos Padilla para la causa D´Alessio, “apareció” un disco rígido olvidado por ahí. Si no aparecía en un procedimiento legal, no podía ser usado.

El 24 de septiembre de 2020, Caamaño fue corriendo para hablar de ese disco rígido oportunamente encontrado en el que aparecían reportes de 2018 sobre posibles escraches en Mar del Plata de parte de familiares de tripulantes del ARA San Juan. Se presentó ante el fiscal…Adler. El circuito se repite. La denuncia de Caamaño fue tramitada ante Adler, aceptada por Ramos Padilla, corroborada por Bava, baboseada por Tagliapietra y Carreras, difundida por periodistas que se cartean con Caamaño y viralizada por la red de Garbarz. Bingo en la mesa judicial 7.

Para cerrar el cuento de la “operación espionaje”, el juez Bava le ordenó a Macri no salir del país mientras estaba en EEUU. Se entiende porqué fue reprobado en sus exámenes y el resto de sus acciones se explican por el modo en que fue nombrado y como devolvió el favorazo. Luego de semejante ensalada de hechos, nombres y fechas, volvamos al principio: la presunta pericia que arrancó con un trabajo práctico del “especialista militante” Garbarz . Si Mel Brooks hubiera guionado esta trama, se la hubieran rebotado por ser excesivamente fantasiosa.

PS: la juez que lleva la causa del naufragio del ARA San Juan rechazó las pavadas de Grabarz y sus socios y los obligó a buscar un juez amigo. Prefirió concentrarse en establecer quienes fueron los culpables de la tragedia, que al final de cuentas, es lo único que importa.

*Nacho Montes de Oca es escritor y periodista especializado en relaciones internacionales
Twitter: @nachomdeo

http://nachomdeo.com/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.